Alberto Guzmán Rallimán.  Santiago de Chile 1982.  En el Año 2010 publica su primer libro de poesía Bi/shile por Editorial Mapocho. Poemas suyos han sido publicados en El diario el Ciudadano  Nº85 en el año 2010; Revista Critica de Literatura Latinoamericana Katatay año 2010; Antología Ecuatoriana Extremos 2012. En el presente mantiene inédito su libro de poesía Lada 453 Blues Car Poetry.

 

Selección por Gladys Mendía del libro LADA 453 BLUES CAR POETRY

Otro es el que manipula nuestros actos

cuando ellos nos empujan a la derrota, un tahúr

en cuyas manos somos una carta marcada,

la ultima y el miedo y el recuerdo de un crimen.

Enrique Lihn.

 

 

 

Cuando uno está loco

Lo está verdaderamente.

 

Porque esta metamorfosis

Comienza en mí Blues Car Poetry

Y me salé el demonio negro cantando

Me digo Coltrane después te me abres

Me digo musa en la esquina borracha

En Alameda Matucana se está muy bien

Me digo Mapuche Pelusa que nada en su balcón

Mapuche blues Car en el frio de noche

La India piernas largas espera en la esquina

India guatita pelada 453

Porque sale humo de las tetas de Bar

Porque salen números/ venenos y amor multiplicado

Y la maniobra reluce sensualidad y deseos

Y la música dialoga en mi voz que es Wanda

Al compas de la noche universal y de cuero

De la masa/tribus que representa empelota

En mi oficina/libro Car open Jazz

La medianoche nochera Blusera te abres

Luna de licor

Chocolate Tom Waits

 

PORQUE DE EMOCIÓN

ME PISAN LOS CALLOS TODA LA NOCHE

 

PORQUE DE AMOR

ME HACEN LLORAR LA CRISIS QUE SUFRO

 

PORQUE DE AVIÓN

NO TENGO NADA QUÉ ALAS ME INMOLEN

 

ENTONCES SOPORTO Y ME SUFREN TAMBIÉN

 

ENTONCES ME LLORO/ PARADIGMA PARTIDO

 

Y CUERPO

    CUERPO

     CUERPO

      CUERPO

       CUERPO

        CUERPO

 

ME GRITA ENFADADO/ HASTA CUANDO ME PARTES

 

ALMA

 ALMA

  ALMA

   ALMA

    ALMA

     ALMA

 

HASTA DONDE ENCUENTRO TU ROSTRO PARTIDO

 

Y todo es tan dinámico cuando subo al  Lada

Que de encontrar equilibrio no me rompo la cara

Y es tan fuerte la disputa de ellas

Que mejor canto el calor que me sale

 

 

KULU SÉ MAMA (Coltrane)

 

Hace ir  Volver  Hace venir por la profundidad calaña de Santiago  Un tubo oboe destruye su boca en calle pionono sin mono cuántico que se pare aplaudir  Mientras vas y vienes los enanos erectan la obra que depara la bebida antes después que se trague boca profunda El auto gasta su energía volviendo del árbol tétrico que cruzaba borracho en el cerro colorado Y me acuerdo dices te acuerdas Wanda Repites y te haces que acuerdas  Cuando no cantas más que la música de kulu sé mama  Que nos guarda en su frío dándonos calor como a  las 5 de la mañana De un martes hábil para la pega  Y voces vocecillas se mueven en la entraña del viaje  Y soles negros girando Cantando la droga que se mueve culebreando como zángano dolido en  la fosa nasal  Y palos nuestros y tuyos y parlamos  Nuestros turbios amores violáceos y verdaderos Que hicieron de este viaje otro sol otra vuelta otra cerveza helada más profunda que voz negra y sombra girando en la conciencia de un sendero lleno de brillosos arbustos y trapos  Que sirven de vestuario de idea para el baile de agua de Danza  Quien se emborracha en el volante y nos hecha fuera y nos abre la puerta diciendo entren  Sabiendo muy dentro que sigo muy solo Y Wanda/ nos cierra la boca con su  aliento terrible de guitarra rebelde  Y pianos y pianos y botellas caladas  notando la música de mi voz porque Coltrane ahora me llamo  De tantas  vueltas volteretas cuando bajo y subo al escenario siniestro de la grabación Y está el plus mal conectado Y Wanda se tira del pelo cuando cree fue lo mejor que pudimos hacer hace muchos hacinamientos ratos de perdido péndulo Y la corriente sale del motor del Car volviendo y saliendo volviendo y saliendo de la voz  Kulu sé grita mama Y ritmo y voz negra de mano negra graficada en el estrecho pasadizo del corazón indio Que oscila en el terreno vial donde se mueve el Car Kulu kulu kulu abre caricias de platillos de golpes y timbales Que picaron en asentamiento de agua  Sí/ asentamiento de agua

 

Abres la oreja/ tentáculo y el oído finito

Se hace procesador 4.1 con extensión física

 

Una dama discute a 800 metros de mis pelos lunares

Y le oigo garabatear a su marido/ amante

Padre

De sus hijos/ joyas

Que vibran entre piedras comunes con olor a caca popular

 

Y que la avenida/ persa estación central

Mueve los leones

Y los rugidos descienden por la tarde blanditos de alcohol

Y la blancura que emana temprano

Se hace ocre opaco y desteñido y comediante mexicano

Estudiantes ennegrecidos

Eructando mágico pico y zorra

Destinada a nada que no sea imagen  Poetry 453

O verdusca sonajera TRASHER de corazas luminosas

De héroes de la noche más jugosos

Que limones en su temporada/sol

En su tierra detestable que solo encuentra diálogos

Conmigo

 

Y Danza desesperada quiere

Una mascada solar de mi torta de carne

Y dice/ capturemos aquí lo valioso que nace

Y capturemos hoy la bella imagen que la noche abre

Y sola encuentras la verdad

De que todo puede estar donde quiera que estés

E ir por ello es embrague sin freno que te gusta tanto Danza

Y me deleita cuando la vereda su corazón invade mi corazón

Y tú sabes que ahoga estar solo en una prisión que nada

Tiene que ver contigo ni con la música de Lada

Travestida en los calzones tiesos que tu guitarra dice

En cada jazzístico culo de Santiago

 

 

Una imagen corrosiva

 O una verdad muda en el vértigo

 

enfermedadenfermedadenfermedad enfermedadenfermedadenfermedad enfermedadenfermedadenfermedad                                                                   enfermedad                enfermedades

 

 

Mí enfermedad necesita una limpieza de agua/ lo sé

Mi padecimiento es de amnesia temporal

El demonio pone su cola en mi boca

El capitalismo confunde mis emociones

 

Porqué mi reflexión ha sido asesinada en el baño

Porqué pienso siempre en los cazadores y fugarme

Y porqué la apertura no está lista después de ensayo

 

CORO A TRES VOCES

 

Y morir rendido y llorando no lo se:

Y Wanda también

Y la verdad

                  Cada vez soy más ausencia de mi mismo

Y lo sé        y Wanda también

Entre el fuego/ la pistola y el cañón siempre girando

Y lo sé        y  Wanda también

Mi identidad no se sabe cuando me hallo

Y lo sé      y  Wanda también

Me hace daño/ fricción cuando me tocas

Y lo sé        y Wanda también

Y me sangran las heridas aunque me ato

 

Por eso Danza es estrago en mí cuando no estoy

Danza es suma tremenda de identidades

Danza es  pánico que perdura su presencia

Danza imperativa metadona

Danza rompe todo sin mirar consecuencias

 

MI Apodo / NOMBRE

Alberto Guzmán

A veces

 

Danza estaba sola en el Car coche auto pequeño

Estaba sola pintándose los ojos con sombra oscura de noche nochera

Cuando Llegaba Wanda

Le contaba su pena llorona afligimiento reseco

Porque sentía que no tomaban en cuenta su valor de música Originaria y perfecta

Que hacía de sus dedos bailarines mudos

 

Danza sonreía a llanto profundo las recriminaciones de Wanda

Perfecta en su muestra de Música originaria

Y que era una llorona de rukas callampas

Y mojona ennegrecida de barro ególatra y sudaca

 

Wanda hecha HOMBRE

Se bebió el vino de un sorbo lanzando la botella fuera del coche

Y por sus ojos desfilaban los carteles y las sombras de la calle

 

 

 

Benito Mieses nace en 1958. Pintor, poeta, diseñador gráfico. Ha publicado el poemario Trece (Ediciones Leña, 1982), Nuevas voces (CELARG, 1992), Nombrarse con las cosas (Ediciones Mucuglifo, 1995) y Alfredo, las noches y las calles (Taller Editorial Círculo Rojo, 2001). Obtuvo premio en el XI Salón Caribe. Museo Arte de Coro, MACSI. 1997, I Salón “Luisa M de Schirripa”, Coro.1998.

Alfredo, las noches y las calles

 

A Lautremont, el Vampiro

 

Alfredo, ¿recuerdas las viejas postales, las imágenes fijas de tu cámara, tu foto en Londres junto al viejo Marx? ¿Recuerdas el olor a plomo de las viejas imprentas, tu experiencia como editor en los vericuetos del oficio? Creíste en nuestra palabra, allí en el desalojo de un pasillo.

Alfredo, ¿Cuánto tiempo dura este suicidio cotidiano donde nos embarcamos?

 

 

Tenía que pegarle. Lo pedía con angustia, sin disimulo. No fue el gesto de mis nudillos por grabar su piel, ni el instinto guerrero que fluye entre mis venas. Tenía que hacerlo para que su sensibilidad no estallara en desechos, trozos de una historia de calles nunca caminadas.

 

 

La noche nos cobija, nos arropa y es solo el tránsito. Una mano rompe el aire, busca estrellarse en una tez que clama. Un instante marca el pacto. Otro día seré yo, estaré allí entre sombras y alguna mano restallará en mi rostro, quizás clamando por ella, anhelándola secretamente.

 

Solo entre sombras, mi amigo me muestra los hechos.

 

Somos tan parias, Alfredo, que solo nos pertenece el recuerdo. Los amores, los hijos, los cuerpos: pasaron. Solo tenemos nuestro húmedo traje que vamos diluyendo poco a poco pero con certeza para cantar el tránsito. Heredamos la estirpe de los malditos, bebemos siempre en el tiempo que huye y necesitamos la embriaguez, el vértigo, este territorio de la conciencia que todos miran de soslayo. Somos aristócratas, reyes en exilio, ángeles caídos, por eso la gente se parta al ver nuestros ojos llenos de noche.

 

Mi situación es insostenible. Vivo lo que me toca, aprendiendo la humildad de los místicos como el más violento de los hombres. Recorro lo bajo y lo alto. Vivo como príncipe y como mendigo. Habito en cuartos que el azar me depara y no me extraña despertar en cualquier parte. Todo lo hago sin falsedad, con resignación y nadie podrá hacerme reo de decir inútilmente. Cuento los días por las hendiduras y el desgaste de mis zapatos, por las cuadras recorridas, por la memoria de la ausencia. Miro con fascinación las cosas que me pasan: atestiguo, aprendo. Los instantes son como gigantes fugaces, las circunstancias me han aligerado el sueño. Escribo estas hojas como testimonio de un terrible milagro. El auxilio le viene al hombre en los amigos, los amores, los compañeros de viaje y en este afán de aferrarse a la libertad como un demente.

 

Carlos Aguasaco (Bogotá, 1975). Profesor asistente de Estudios Culturales Latinoamericanos y Español en el Departamento de Estudios Interdisciplinarios en The City College of the City University of New York. Doctor en literatura y lenguas hispanas (Stony Brook University), Máster en literatura (The City College, CUNY), Profesional en estudios literarios (Universidad Nacional de Colombia). En marzo de 2010 recibió el premio India Catalina en la modalidad de video arte dentro del Festival Internacional de cine de Cartagena de Indias. Su trabajo en video arte ha sido exhibido en Cartagena, Nueva York, Washington D.C., Buenos Aires, Camaguey, Puerto Vallarta, Islas Canarias, Vigo y Sevilla. Es coeditor de cuatro antologías: Antología del Festival Latinoamericano de poesía ciudad de Nueva York  (2012), Ensayos sin frontera (Estudios sobre narrativa hispanoamericana) (2005); Narraciones sin frontera 27 cuentistas hispanoamericanos (2004) y 10 poetas latinoamericanos en USA. (2003). Ha participado en festivales internacionales de poesía en Estados Unidos, Puerto Rico, España, México, Honduras, Colombia y la República Dominicana. Algunos de sus poemas han sido traducidos al inglés, el catalán y el alemán. Libros de poemas: Conversando con el Ángel (2003) & Nocturnos del Caminante (2010). Es el director de Artepoética Press Inc www.artepoetica.com.

Del buen sentido

De una tela de Cesar Vallejo

 

Debo decirte madre,

Que existe un lugar en el mundo al que todos llaman Nueva York

Un lugar alto y lejano y aún más alto

Más alto que la iglesia en el cerro de Monserrate y sus palomas sonámbulas

Más alto y lejano que el volcán en que pereció nuestra especie

y sus cenizas azules quemando nuestros rostros mestizos

Más lejano que yo mismo cuando fui a París a visitar a Vallejo

Más alto que Vallejo que ahora valleja a ras tierra

Alto y lejano como yo, visto desde abajo

Cuando salto desnudo a nadar en el Hudson

y encuentro inmigrantes tratando de alcanzar la costa

Sus cuerpos sin vida me llaman desde el fondo

Y yo les hablo de ti, madre

de la mariposa que se fue de tu vientre

del día en que soñaste que yo era un enano

Madre, este lugar en el mundo al que todos llaman Nueva York

No es París, pero tiene una dama francesa que le sonríe a Europa

 

Al otro lado del teléfono, mi madre me desea primaveras

Y aquí florecen las margaritas de plástico y sonríen las chicas con tetas de goma

 

Madre, no me ajustes el cuello para que empiece a nevar, sino para que cese de nevar

Déjame vagar por esta isla soberbia entre las luces del Show Business

Embriagarme a solas con tu ausencia y comienza a vivir cansada de mí

Ausente de mí, vacía de mí, sorda de mí, ciega de mí, muda de mí, insomne de mí

Bajo esta muralla de sombras

yace un Titanic de granito y un niño que llora en los trenes subterráneos

La madre de otro hombre lo despierta y se acuesta en su cama

Nosotros madre, somos de otro tiempo

Nuestra piel es cuero de tambor y jamás perderemos el acento.

 

 

YO

Este soy yo,

Un fragmento de mi rostro entre los escombros del World Trade Center

mi cara entre la multitud

Un punto negro en las graderías del estadio

un detalle de mi dedo pulgar señalando hacia el Atlántico

mi nombre en la guía telefónica

mi nombre en un cheque sin fondos

La voz de un enano en un coro de gigantes

Un pasaje de avión que no cubre el regreso

el rastro de mi pie en una silla del metro

la última letra de mi nombre impresa en una revista

mi nombre en una lista de la escuela

 

Todas las cosas que señalan hacia mí

La silueta blanca que rodea mi foto en el pasaporte

Mi huella digital en un vaso con whiskey

El susurro de mi nombre en un cuarto cerrado

Y dos ojos que lloran mi ausencia

 

Este soy yo,

Todo lo que no me abarca

Todo lo que no me cubre

El aire que desplaza mi cuerpo al caminar

El humo con forma de pulmones y tráquea

En que se convierte mi cigarrillo

La forma de mi torso entre las sábanas de un hotel

Las personas que pasan junto a mí sin tocarme

 

Un ejemplo de sustitución culteranista

Una cita en un ensayo de Sarduy

Una montón de oraciones sin sujeto

Una licencia de conducir en blanco

Todas las piedras lanzadas hacia mí

Y desde mí

Las gotas de agua que chorrean del paraguas

Todo lo que no me abarca

Todo lo que no me cubre

Y dos ojos que lloran mi ausencia.

 

 

 

Nueva York a ras de tierra

La saliva de un hombre se convierte en granizo

Y cae desde los rascacielos directo hacia mi cabeza

¿Debo creer es una señal del cielo?

Quisiera escupir de vuelta y hacerle tragar su miseria

 

Mis palabras son un viento frío que corta en las orejas

Es mejor callarse y seguir el camino en busca de albergue

 

Dormido en el autobús, sueño con una palabra convertida en flecha

Una pieza de hielo triangular capaz de cruzar el Atlántico

Una paloma de viento frío, y de agua, que llegue hasta mi casa

Una imagen traslúcida que descienda sobre mi madre

Y le deje saber que estoy vivo.

 

¿Y si la que escupe es una chica?

¿Y si la que escupe es una chica?

No sé, pensaría que le he parecido atractivo

Y quiere marcarme para verme pasar desde su oficina

 

Creería que aguarda con un cigarrillo mentolado

Junto a la ventana de cristal como una cortina de corazón y dientes

Una boca llena de saliva lista para saludarme

 

Una garganta dispuesta a escupirme sus ganas

ilusiones solitarias, pasiones de alcoba, convulsiones

Unos pulmones que exhalan fuego desde el vientre

 

Una mujer gigante o una enana subida en una butaca

Una mujer que sale a la calle en busca de una cabeza escupida

 

La neoyorquina solitaria que me ama desde las alturas

La dueña de esta goma de chicle con aroma de pasión femenina

 

Cesar Hidalgo Vera (Temuco, Chile 1971). Poeta, Guía de Turismo, Marino Mercante, Cineasta.

“El poeta vive en Valparaíso, viaja por el mundo y dentro de sí mismo, este libro tiene la particularidad de que nos invita a soñar con un mundo que fue y un mundo que viene;

Temuco, una navidad en Korea, misteriosos espacios de Singapur, el océano Pacífico y el Atlántico se mueven en distintas direcciones donde la poesía es apenas un ancla, un Segundo en el tiempo y hay un  vigía mirando las estrellas que son poemas llenos de agua como un pez volador en Punta Arenas, en Montevideo, o un ocaso donde la marea tiene hambre de muerte y libertad, sinónimos de burbujas como todo poema que se respete”.

Aristóteles España.

Selección por Gladys Mendía del libro Al Este De Todo (Talleres Inubicalistas, Valparaíso, 2012)

Porque el pasado del viajero cambia según el itinerario cumplido.

Ítalo Calvino

ESPALDA DEL MAR

 

El mar llama, horizonte en las alas de un volantín.

En la orilla deseo el azul imperio entre cerros y pájaros.

Conozco la espalda del océano, su boca que engulle,

marinos y navíos.

Sé también que es cielo y por qué las estrellas se lanzan fugaces en él.

 

 

WILHELMSHAVEN

Mar Báltico

 

Encontré unas rocas para descansar, se convertían en

perro. Durmiendo un sueño fósil.

Aquí rondan las sombras invisibles de piratas conviviendo

con fierros veteranos de guerras perdidas. Soportando la

derrota de su tiempo y del tiempo.

 

 

VALPARAÍSO

 

Tranquilidad de hojas, el parrón, su nervadura. Casi todas

las mañanas, el horizonte me trae vientos de otros mares.

Entonces el mar me habla de países lejanos y me dice que

él contiene el alma de todos los puertos. Mientras los veo,

sueño y viajo. Con solo besarte desde este paraíso puerto.

Habitáculo de pertenencia, mi hogar.

 

 

SILENCIO

 

Quiero oír el silencio, ese que se extingue colmado de orfandad.

Entre el bullicio que apura el tranco.

Con la máxima premura, cambiemos los semáforos por

metáforas. Entonces, crucemos.

 

 

HORMIGAS

 

Y las palabras que ahogo, hormigas en mi garganta.

Los puertos que dejo, pequeños lutos.

 

Esteban Leyes (Buenos Aires, Argentina 1985). Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Publicó un poemario en la revista española Paderne, na palabra das súas xentes, y participó en lecturas y publicaciones de talleres literarios y revistas. Publicó Las heladas (2007); El muelle (2010) y Días atrás (2012).

Selección de poemas por Gladys Mendía del libro Las heladas

Buscó y me encontró

abajo del banco pasillo

 

ella se agacha para hablarme

ha pensado en sus palabras

y ahora me las sopla

entrecortándose

 

y habla de olvidarlo todo

mientras se acerca la mañana

de nada sirve echarme al agua

 

ella se aleja,

pero me dice

 

y habla de mis caminos

y de lo que pienso

de que desate el frío de mi cuello

pero sigue ahí

haciéndome mudo

 

 

Escribí su paso

como semillas contra el viento

en el olor de la marihuana

y en ruidos obsesionados,

del encendedor,

la oscuridad y el árbol

 

(cigarrillos de mi escritorio

viento blanco en la ventana

hora de primeros colectivos)

 

 

Hoy la noche cayó en recuerdos

la voz que permanece distante

y se acrecienta

llega desde el vértice de la plaza

Un cosmos que ya no es mío

me indaga

no sé si soy

en ese

este otro silencio

que me roza

en los rulos de su tiempo

 

 

Otros se revuelcan en sus camas

y se gritan

Aunque hemos salido a la plaza

seguimos en piyama por el living

 

Hemos llegado al momento

y las risas se mantienen

 

Chicos en la escuela de la esquina

un auto olvidado

a la vuelta del bar

 

 

Se escurre de entre las aguas

la calle

se corre, se va como sonidos

con la convicción

hay autos que conseguir

casas

Bares

muchos edificios con ventanas al río de noche

canciones que muevan llantos (pero de esos

con gritos fuertes desesperados)

llantos de hotel

como todo llanto bien encauzado

 

Y otra vez pienso que nada mejor que estés acá

nada mejor que tu música y mi amor

no creo que te hayas olvidado

 

FRANK BÁEZ. (Santo Domingo, 1978). Poeta y escritor dominicano Ha publicado los libros Jarrón y Otros Poemas (Editorial Betania, Madrid, 2004), Págales tú a los psicoanalistas (Editorial Ferilibro, Santo Domingo, 2007), con el que obtuvo el Premio Internacional de Cuento Joven de la Feria Internacional del libro; Postales (Editorial Casa de poesía, San José, 2008; Editorial Textos de Cartón, Córdoba, 2009, Editorial Cara de Cuis, Córdoba, 2010, 2011; Editorial Ediciones De a Poco, Santo Domingo, 2011; Ediciones Liliputienses, Madrid, 2012) , que obtuvo e Premio Nacional de poesía de la República Dominicana; y En Rosario no se baila cumbia (Editorial Folía, Buenos Aires, 2011). Sus textos han aparecido en diversas antologías; entre estas se encuentran: Cuerpo Plural. Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea (editorial Pre – textos, 2010); y Antología de crónica latinoamericana actual, Darío Jaramillo Agudelo, ed (editorial Alfaguara, 2012) Es coeditor de la revista de poesía Ping Pong: www.revistapingpong.org.  Junto a Homero Pumarol fundó y conforma el colectivo de spoken word El Hombrecito que tiene editado dos discos: “Llegó el hombrecito” y “La última vuelta”.  Lleva un blog: www.franbaez.com

Selección de poemas por Gladys Mendía

Llegó el fin del mundo a mi barrio

 

 

Llegó el fin del mundo a mi barrio

sin que a nadie le importara.

Mis padres tenían puesto CNN

esperando el boletín especial.

Los liquor stores y los cyber cafés

siguieron abiertos hasta tarde.

Nadie comprendía las señales.

Hasta la mujer que vio la silueta

de la virgen de la Altagracia

en el cristal delantero de su jeepeta

fue al car wash a lavarla.

Moteles y bingos estaban abarrotados.

Las evangélicas que con sus panfletos

habían anunciado tanto el fin

se fueron a la cama temprano.

No cortaron las líneas de teléfono.

Ni se llevaron el agua y la luz.

Nadie vio las estrellas que caían del cielo.

Para cuando el arcángel Miguel sonó la trompeta

el partido de los Yankees

iba por el octavo inning.

 

 

— Autorretrato —

 

 

Rodé al año y medio por las escaleras hasta el segundo piso. A los seis casi me ahogo en una piscina.

 

A los siete me arrastró la corriente de un río. Me golpearon con un palo, con la culata de un fusil,

con una tabla. Me propinaron un codazo en la cara y otro en el estómago, rodillazos, machetazos, foetazos.

 

El perro del vecino me mordió un brazo.

 

Me cortaron una oreja haciéndome el cerquillo. Noqueado. Abofeteado. Calumniado. Abucheado. Apedreado.

 

Perseguido por sargentos en motor. Por dos cobradores.

 

Por tres mormones en bicicleta.

 

Por muchachas de Herrera y del Trece.

 

Me han atracado treinta veces.

 

En carros públicos. Taxis. Voladoras. A pie.

 

Alguien me dio una bola y me dijo I am gay. Me robaron un televisor, un colchón,

seis pares de tenis, cuatro carteras,

un reloj, media biblioteca.

 

Se llevaron varios manuscritos y cometieron plagio.

(Con lo que me han robado pudieran abrir

una compraventa en Los Prados)

 

Me fracturé el brazo derecho, el anular, la cadera, el fémur y perdí cuatro dientes.

 

El hermano Abelardo me dio un cocotazo que todavía me duele.

 

En la fiesta de graduación me cayeron a trompadas y botellazos.

 

Luego publiqué un libro de poesía y una vecina lo leyó

y escéptica dijo que era capaz de escribir

mejores poemas en media hora, y lo hizo. Accidente con un burro en la carretera.

 

Intento de suicidio en Cabarete. Taquicardia. Hepatitis. Hígado jodido. Satanizado en Europa del este. Pateado por mexicanos en Chicago.

 

En Montecristi una mesera me amenazó de muerte

(ahora mismo, clava alfileres en un muñeco idéntico a mí)

 

Los vecinos sueñan conmigo baleado.

 

Los poetas con dedicarme elegías.

 

Otros con rociarme gasolina en la cabeza y arrojar un fósforo y ver mis rizos en llamas. Otras con llevarme a la cama. Y hace semanas un policía me detiene y me pregunta

 

si yo no era el poeta que había leído poesía aquella noche y le digo que sí y el policía dice que son buenos poemas y hace una reverencia o algo así.

 

 

 

— La pelota que lancé cuando jugaba en el parque aún no ha tocado el suelo —

 

 

Siempre quise ser el primer dominicano en la NBA.

Para entonces poner un dominicano en la NBA

era tan difícil como poner un dominicano en la luna.

 

Practiqué tiros libres, corrí, hice marineros,

sentadillas y lagartijas.

Parodié ganchos, donqueos.

Jugué veinticinco quintetos al día.

Mandé hacer una franela

con el número veintitrés y lloré

cuando Magic Johnson anunció que tenía sida.

 

Un día toqué la malla de un salto.

Luego toqué el tablero.

Nunca llegué a tocar el aro.

 

Conseguí esas pesas

que se amarran en los tobillos

y que incrementan el salto.

Pero no funcionaron y me las cambiaron

por unos Converse Magic con aire comprimido

que me robaron mientras jugaba bajo

un transformador en San Carlos.

 

Compré unos Reebook Pump

y me expulsaron del equipo nacional

de minibasket.

Me faltaba estatura, alegaron.

Ni empinado era lo suficientemente alto.

 

Dormí trece, catorce, quince horas al día

para acelerar mi crecimiento.

Comencé a comprar jarabes,

vitaminas, minerales, suplementos.

Luego de once meses

creo me estaba encogiendo.

 

Hice barras.

Ejercicios de estiramiento.

Le pedí a Jesús, a la Virgen

y al hombre elástico

unas míseras pulgadas de más.

 

Ya tengo treinta años y todavía necesito

dos pulgadas para alcanzar los seis pies.

En vez de llegar a la nba me mudé de barrio

y ahora juego dominó

en donde da lo mismo si eres enano.

También escribo poemas

y se los dedico a quien se me ocurra.

 

Por ejemplo este, que dedico a los que ya no se quitan

la camiseta al jugar básquetbol

porque les ha crecido pelo en la espalda.

 

Espero que lo gocen y que aplaudan.

 

 

 

Anoche soñé que era un Dj

 

 

Llamo por teléfono a Miguel y le pregunto

si piensa que me iría mejor de DJ o como poeta

y Miguel responde que siga como poeta.

Mi novia también dice que como poeta.

El hermano de mi novia dice que como poeta

y una jevita que hacía una fila en el cine y que recién conocí dice que como DJ.

 

Las menores me ven más como DJ

y las mujeres que compran en el supermercado

dicen que persista con los poemas.

 

Mi mamá dice que como poeta.

El plomero dice que poeta.

Los cinco poetas que conozco me dijeron

que me iría mejor como DJ.

Mi hermana se abstuvo de votar.

 

Fui a ver a DJ Tiesto

y una gringa me tomó de las manos

y me explicó que los DJ son criaturas de Dios.

-Son ángeles- dijo y mientras hablaba

yo imaginaba a los DJ volando

con sus turntables alrededor de Dios

como si fueran mosquitos y Dios los espantara

con la mano.

 

Pero bueno, la cuestión es si los poetas y los DJ

se pueden conciliar.

Si pueden ser uno,

si es posible escribir con una mano poemas

y con la otra pinchar discos,

si se puede ser mitad poeta y mitad DJ,

si del ombligo para arriba soy poeta

y del ombligo para abajo soy DJ

o al revés

o quizás que un poeta se convierta

en DJ las noches de luna llena

o quizás estoy exagerando

y en el fondo todo DJ quiere ser poeta

y todo poeta quiere ser DJ.

 

Hay una fábula en donde un DJ y un poeta

caen en un pozo.

Empiezan a vocear y a vocear hasta

que un hombre se asoma y les tira una

cuerda para irlos subiendo poco a poco.

Sube al DJ primero y cuando se la

arrojan al poeta este grita que lo dejen abajo

y el hombre y el DJ así lo hacen, aguardan

en silencio y se marchan al rato.

 

Francisco Catalano Caracas, 1986. Lic. en Comunicación Social y tesista de la licenciatura en Letras, donde investiga la Poesía Vertical de Roberto Juarroz; ambas en la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas (UCAB). Ha publicado en Caracas de manera independiente el Libro 0 y Libro 1, la primera entrega de su obra poética que consta de un solo volumen de poesía, titulado: l (Caracas: 2010). Sus poemas se encuentran en las antologías: 4M3R1C4 2.0: Novísima Poesía Latinoamericana de Héctor Hernández Montesinos a ser publicada el presente año (Universidad de Nuevo León/ Bonobos, México, 2013); Voces Nuevas 2005-2006 (CELARG, 2007); y La Imagen, el Verbo (UCAB, 2006). Además ha sido reseñado y publicado en distintos periódicos y revistas, digitales e impresos, como Tal Cual, Las Malas Juntas y Círculo de Poesía. Ha participado y organizado distintos recitales en Caracas desde el año 2005 y fue parte de los talleres literarios del poeta Armando Rojas Guardia, el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) y la UCAB de Caracas. @catalanofran

l

 

La poesía se juega en lo Innombrable

 

La mínima grafía posible era el mayor acto de Justicia para intentar nombrar la real naturaleza ilimitada de la poesía que, en el fondo, es la del hombre mismo. Por esto, el significante más exacto, más real, era el Silencio: desde su nombre hasta su materia,  pues el de la escucha lleva al otro: al de lo Todo.

 

Pero escribir el Silencio –o cualquier otra cosa– en estado puro, es un imposible y un contrasentido, pues ¿qué artificio nos brindará pureza? Es por esto que incluso este título es un fracaso o al menos un vulgar oxímoron, como lo son todas las palabras del idioma.

 

 “I” no es ni número ni letra, tampoco una imagen, mucho menos una palabra. Aunque significante, es apenas un atisbo, un balbuceo, un casi algo, si acaso. Es toda el habla volviendo al momento primigenio cuando el silencio original se inmoló en signos: es un grito vertical cercado de vacío, la primera figura, una paradoja, el prólogo inverso a lo innombrable: el límite mismo hacia lo ilimitado.

 

Un espacio vacío, un libro sin título, hubiese sido un error. Si el texto no tuviese título habría ausencia y no silencio, vacuidad y no vacío. Porque el silencio y el vacío dejan huellas; la ausencia y la vacuidad no dejan nada.

 

Lo más justo era un Libro Innombrable

 

[…]

 

Ser poeta es una religión; o al menos es la mía.

 

 

Y toda religión tiene un Dios.

 

 

Y todo Dios es Innombrable.

 

 

 

[Extracto del texto que cierra la primera entrega de  l (2010)]

 

 

 

[Del Libro 0, publicado en  l  (2010)]

 

 

 

 

 

 

O LEER RECENTRADO

 

 

 

 

 

 

V

 

 

A la piel del día

 

del esquema de la luz

 

a la ardiente composición

 

la hace traslúcida

 

un mínimo roce del color

 

del supraespacio

 

 

 

ardor de mundo:

 

 

 

un olor a ceniza

de pelo chamuscado

 

 

 

 

Sobre mí emerge

una epidermis sin dermis

 

 

 

 

 

ES LEER

 

 

 

 

 

 

VI

 

Los incendios esenciales no conocen a la forma. Por más que se intente, cambiándolos infinitamente de lugar, es imposible destruirlos del alma del poema.

 

 

 

 

 

                                                   a y por Alfredo Silva Estrada, en honor

 

 

Jairo Rojas Rojas (Mérida - Venezuela) Licenciado en Letras con mención en Historia del Arte. Posee dos poemarios inéditos La Rendija de la puerta, ganador de la IV Bienal de Literatura Ramón Palomares (2011) y La O azul, ganador en el III Concurso Nacional de Poesía de Venezuela (2012). Le gusta caminar y es melómano.

Administra el blog: www.dibujosalmargen.blogspot.com

2

lo que me digo para usted

es que el agua saltó de más arriba de las regiones

del frío

y ahora anda unida al extenso firmamento

azul sobre azul

y a su huella vamos  hundiendo la cabeza

en su pecho

cortando nuestra lengua torpe para escuchar su color

 

es lo que hay:

puntos de agua rara donde crecimos

y picos que bajan en la noche

subimos-bajamos

subimos-bajamos

/\/\/\/\/\

 

lo que me digo, entonces, hermano

es que nos dejemos hundir

en el centro de su nombre  de agua

que no hemos podido tocar

que crucemos la ciudad fluvial para conocernos

que sigamos la ruta

de los que ya no están aquí y siguen

caminando

que no tengamos miedo de hundirnos en el templo

y postremos la cabeza en el agua

para tener, por fin, los pies sobre la tierra

sobre

azul sobre agua azul

 

dices: “nos escogió el aire

y los cielos derretidos, tan pequeños y vastos”

 

sonrío

toma la montaña y muévela –insisto a tu voz-

que el pensamiento tiemble con las piernas

sus varices caigan

hiérelo, como nunca, con la O azul / del agua / de arriba

 

blanco-silencio-azul-agua-blanco-

 

sea este el lugar donde empezó todo

donde nos cruzó la noche grande

para ver que hacíamos

Del libro La O azul (2012)

 

 

 

35

nos tenemos que ir  (afuera)

por su bien / por el bien de todos

ella  ha sufrido un nuevo paro cardíaco

en mi corazón

todos hemos muerto de esa manera alguna vez

sólo que después cuenta nos hemos dado

creyéndonos finados

 

y que el mentado órgano rojo

se lo han llevado

sin guantes, sin amor en las manos

 

y duele el viento atravesado

 

mitad aire   mitad hombre  somos

 

bajaremos   pues

de la casa materna que suena sola

al valle que se da cabezazos contra los muros

por el bien del aire  prójimo

 

duele ser anémico, mentiroso, indeciso, irresponsable

además  frente a un paisaje tan frío

 

irnos lejos en el cuerpo hecho viento

ya nos dirán, luego, para que sirve el bendito

corazón:

- la cena de los cerdos

- paciente para un hospital

- para que lo guarden en un envase

por alguna bruja solitaria que se acuerda

de uno cuando está en el cementerio / con gatos

- para que alguien lo sueñe

 

ya se hablará claro, sencillo y directo

como Raimundo, como mamá, como papá

en vez de huir, otra vez, queridos insufribles

óigame bien José Gregorio Hernández,

San Benito, San Valentín

aunque estén muy ocupados en pensar en otros

que no se olviden de la gente de la balanza tirada al aire

que le guarden un saludo, una postal amarillenta siquiera

 

fuera de aquí   hay latidos de enamorado

 

se terminó el tiempo de las sombras desganadas

todo por culpa del aire y de su agua que cae adentro

todo por culpa de una familia que se conmueve

varias veces al día por lo más conocido

todo por las reinas de la angustia, ladronas,

y el aire atravesado que suena a frío en el pecho

 

no habrá que decir adiós entonces

y salir por la puerta de atrás con chaqueta, bufanda y lentes

a mirar frente a frente el camino

¿de ida? / ¿de vuelta?

que suena latidos que enamoran

que mueven las montañas que hablan, Dios mío, que  nombra

 

Del libro La O azul (2012)

 

 

 

DONDE HAY RINCONES VACÍOS

 

acá entran todos   y sus sombras Grandes

el hombre donde yacen todos  los soles

 

entra

 

donde nada es explícito, los lenguajes del silencio caben

nos construyen

 

acá

entra tu palabra plena, aunque afuera renieguen

y no seamos dignos

 

llega la pobreza con todos sus paraísos

y éstos pasan

deliran en comunión con nosotros

pero también heridos por palabras inventadas,

repetidas desde

lo oscuro

 

sólo una puerta única

sin afuera, no hay otra orilla en la casa que suena

con una ventana que da directo al mundo

que no esconde su intimidad

y hace lo posible por ser visto

 

acá hay mucha gente por quien puede llorarse

y todos los consejos que me diste mientras dormía en mi silla,

la casa,

ésta,

donde mis padres cantar sólo saben

y nos protegen del sol con sus cuerpos cansados

llenos de toda una historia del silencio

su idioma otro

 

mis amigos

de la casa número dos, tan sonora,

que nada tiene y me llama por mi nombre

 

todo es visible en esta habitación, se escuchan los colores

(vivos)

y enseñan a ser “violentos” con el mundo

     afuera

lejos

(raro)

 

Del libro La rendija de la puerta (2011)

 

 

INSISTENCIA PARA QUE MIREN AMABLEMENTE

 

los que quedan en la casa deberían saberlo

 

en ese final de noche, donde cuelga a la vista de algunos

marginados, el terreno ese, tan cálido

 

deberían, insistimos

 

y además perdonar de antemano

 

la cara sonriente,

con mirada fija

por la llegada de la bruja que una vez adentro

crece mucho y lo cubre todo

 

los que enjuician saberlo deberían, aquellas máquinas que despiden,

los que aún no han llegado a esta habitación

porque aquí (adentro)  fuera    (de todos)

se enamoran los que deberían conocer la vida, los que estudian sin comer

los que quedan

y sólo pueden mirar por la ventana, sólo eso,

porque la situación ignoran

de la bruja,  pelo largo

que le cubre la cara

 

sus poderes de paciente

cortan cualquier atadura

y no permiten concentrarse dentro

de las cinco paredes

de siempre en la historia de aquellos que vivir

querían, pero juegan apenas

 

que cierren las cortinas deberían decirles

para disimular el juego amoroso y la risa y el despiste que ha durado un año

improductivo para cualquier jefe recio,

jefe que cuenta concentrado

 

deberían gritarles eso:

   que las brujas que suenan más que la lluvia en el cielo verde

   traen momentos R, color presencia

y los arrincona y los enamora y los vuelve delirio sonoro

 

y que a ellos les importa,   sí,   y mucho

 

Del libro La rendija de la puerta (2011)

 

Kreit Vargas Gómez (Arequipa, 1984). Arquitecto. Formó parte del proyecto Editorial “Bastardía” (2006). Obtiene el 1er lugar en los Juegos Florales de la Universidad Nacional de San Agustín (2007). Forma parte de la exposición “Visual Poetry & Performance Festival” (San Francisco – EEUU, 2008). Obtiene el 1er lugar en el concurso “Plumas de Búho” (2011). Ha publicado en la revista “Pterodactilo” de la Universidad de Austin (Texas – EEUU, 2009) y en la revista LDDS (Santiago de Chile, 2012), traducido al portugués por la revista Zunái (Brasil 2011). Ha publicado el libro objeto Elephant Gun (Editorial Cascahuesos, Arequipa, 2009), el registro poético-sonoro Santería (Editorial Dragostea, Arequipa, 2011), Dislexia.net [La danza de los extraviados] (Astrolabio Ediciones, Cuernavaca, 2012), con el que obtiene el reconocimiento a la mejor edición de libro independiente organizado por Fondo de Cultura Económica en México. Sus textos han sido recogidos por las antologías Plumas de Búho (Perú 2010), Mi país es un Zombie (Ciudad de México, 2011) y 4M3RIC4 2.0 Novísima Poesía Latinoamericana (Ciudad de México, 2012). Ha participado en festivales en México, Perú, Chile y Bolivia.

Selección por Gladys Mendía del libro Santería

/Puente Bolognesi/

 

Mientras me veo en ellos

Me alejo

Lento y transparente

 

Con el desastre de mis dientes

Y el apuro de mis piernas por alcanzarte   en los días que dejé pasar

 

Vistiendo colores irracionales

Marchito mis ojos

Con el amor de quien sueña al pie de un acantilado

La claridad deslumbrante de la caída

 

 

Este cielo no contemplaba respiración alguna

 

Bajo el páramo de pestañas azucaradas

 

/Interminables/

Tus piernas multiplicaban en la humedad mariposas

 

Esta iglesia y sus santos no conciben en sus pechos

El lenguaje frenético de tus tacones golpeando los techos del mundo

 

Y si algún amor se iniciaba a tus pies

 

Solo San Juan de Dios iniciado entre adoquines y herrumbre blanca

Hacen material esta santa procesión de carne

 

Mi santa paloma ha caído dolorosa como un disparo contra la vieja orden arzobispal

Bajo la mirada errática del tumulto suspendida en  un adiós

 

Ha llegado hecho distancia desde ninguna parte

Con los bolsillos congestionados de ternura

 

 

 

***

 

La noche   nacía de la garganta de Amy

De sus pechos colgaba el cielo evangelizado con placeres de algodón manufacturado

 

Envuelta en un vestido de aire que desbaratan mis manos

Estas que llevan días en agua remojando una caricia blanda

 

 

/Puente Fierro/

 

Ahora

Colocas

Estos

Colores

Subversivos

En

Mis

Ojos

 

/La calle del puente nunca unió tanto dos abismos/

 

Me dejaste este rastro de peces muertos

Y un cauce vacío en la forma de un beso

 

Luis Puris (Junín, Perú 1987). Ha publicado los poemarios Sociedad NN (2011 Editorial La Guerra Florida); Días de Soberbia (2011 My Lourdes Cartonera) y el fanzine Re-nací-miento (2011 Oxizo Editores).

Selección por Gladys Mendía del libro Born to Pretend (2011 Pasco, Oxizo Editores)

El ruido / ese disparo / multi-direccional / que viene entre vaivenes como el viento de otoño / derrotando cualquier sensación / y cuando llega / ¡Oh! / Cuando llega / un tiritón /  y la bufanda es tan eficaz / ay / Otoño / Invierno / Verano / ay / qué será de ustedes que parecen eternos en esos últimos tiempos cuando todo / todo sea más frío que tú – Invierno / ¡Oh! Día / ¡Oh! Noche / qué será en ese mañana cuando ya no seas sustantivo sino adjetivo / ¡Oh! Oscuridad / ¿Y acaso alguno siquiera susurrará? / Ruido / ruido que finalmente no tendrás nombre / porque no habrá oídos / mente / boca que opine acerca de ti / ruido tú que ahora vienes escalando las montañas como el lamento eterno de coexistir entre vida y muerte / qué será en ese mañana cuando nadie note tu estrépito o tu silencio.

 

 

Yo soñé con la vacuidad / me deslicé mientras mi espíritu sucumbía al placer / yo me despedí de ti Janny / de ti Lina / de ustedes amigos / me escapé en ese espectro / ay Doppler sino no lo hubieras descubierto / qué tan malo hubiera sido no saber los cambios sonoros en la distancia / Jobs que me convenciste de dejar la universidad / ay pero si hubieras sabido que hay hombres que nacemos para fracasar / hubieras logrado que me envíen a algún gulag / igual ya estaba muerto / pero yo tonto /  tonto / súper tonto / que no pudo consigo mismo. / Ay…esta libertad duele / duele y mata más tus páncreas. / Volví / volví / volví / hombres de letras / artistas mediocres como este insignificante viajero / todos aquí sabemos que no debemos hablar / porque podría suceder un genocidio. / Yo que no me siento como ustedes / despedido / alejado / recordando las viejas estrategias / la vieja / la neo / tantas chácharas poéticas / tratando de inventar las nuevas letras / ay Janny / el Albert que está decidido a treparse el árbol más viejo para grabar su nombre en la misma cúspide / todo / ese espacio / esos códigos-neutrinos que llegan a nuestras cabezas y las captamos como androides programados para decodificarlos / ese camino nauseabundo / que ambos bien sabemos nos llevará al fracaso o al antifracaso / pues acaso el olvido y la fama – la pobreza y la riqueza no son anomalías desfasadas del estándar social / cualquier anomalía social como el mismo talento o el genio son patologías. / Yo soñé con la vacuidad / me aterroricé / viéndome en el infinito temblando y riendo descontroladamente / me despedí entonces de todos / de Janny / de Lina / de mis amigos –los pocos que me  quedan- / del Albert mientras entremezclaba sus sueños con la larga –larga- larga felicidad conyugal / yo vacuo / ridículo e insignificante / me entremezclé  con la misma energía oscura.

 

Miguel James (1953) Poeta trinitario venezolano. Es traductor. Mi novia Itala come flores, 1987. Albanela, Tuttifruti, Blanca y las otras, 1990. La casa caramelo de la bruja, 1993. Nena quiero ser tu hombre y otras confesiones, 1996. A las diosas del mar, 1999. Oda a Naomi, 2001 y Kentakes, son algunos de sus libros de poesía.

Recopilación de poemas por Lucas Sánchez y selección por Gladys Mendía.

*

Si uno escribe un poema

para enamorar a una muchacha

y no la enamora es un mal poema.

Y si se escribe otro

y la muchacha nos da un beso

se ha escrito un buen poema,

más si uno escribe un poema

y la muchacha se desnuda

hemos creado una maravilla del arte

suma de todo saber y ciencia

 

 

CONTRA LA POLICÍA

 

Toda mi Obra es contra la policía.

Si escribo un poema de Amor es contra la policía

y si canto a la desnudez de los cuerpos canto contra la policía

también si metaforizo esta tierra metaforizo contra la policía

si digo locuras en mis poemas las digo contra la policía

y si logro crear un poema es contra la policía.

Yo no he escrito una palabra, un verso, una estrofa que no sea contra la policía.

Mi prosa toda es contra la policía.

Toda mi Obra

incluyendo este poema

mi obra entera

es contra la policía.

 

 

LAS POETISAS SON LAS ALAS DEL AMOR

 

Los Poetas son unos tipos tan solitarios

que se dedican Poemas entre Ellos

pues son los únicos que se leen.

Las poetisas en cambio

como los Marineros

son las Alas del Amor.

 

 

 

LA ABUELA PUNK Y EL POETA CONOCIDO EN SU CASA

 

Ella empezó regalándome lindas camisas

Brindando ron y cigarrillos

Haciendo el amor en cuartos con incienso

Ella hablaba de una herencia que algún día llegaría

Pasearíamos por Austria

dormiríamos a orillas del Sena.

Iríamos a Inglaterra

Ella cantaba hermosas canciones

Yo pensaba tal vez ella sea mi Edith Piaf

Quizas yo su Sarapo

Ella era abuela

Yo un poeta conocido en mi casa

Estás loco Miguel, me dijo mi psiquiatra

Te buscas una mujer de la edad y con el mismo nombre de tu madre

Ya saben

Eso es Edipo, Yocasta y compañia

Mamá también me advirtió

Yo no le hice caso a nadie

Yo nunca le hago caso a nadie

Ella era pequeña con la cabellera punk y roja

Saciada de amor parecía italiana

Pero había nacido en París

Y es criolla

Ya van dos años que la conozco

Y fuera de una noche en un burdel

No me he ocupado de buscar otra compañera

Porque las artes del amor conoce la Doña

Ella, sin embargo

Se ha acostado con Roger

con Manuel

con un viajero mexicano

con un santero portorriqueño

con Rubén

con un karateca enloquecido

y no sigo contando

Yo fui a ver Relaciones Peligrosas

y decidí cortar la mía

además la herencia nunca llega

y ahora ella me vende perfumes franceses adulterados.

(con descuento, claro está)

Yo le imaginé un final infeliz a este poema

llamé a la abuela punk y le leí lo escrito

Ella se sintió alegre y dibujada

Al otro día nos vimos

Decidimos vivir el fin, no imaginar nada

Prometimos seguir queriéndonos

Consultamos el I Ching

Escuchamos rock de Argentina

Ella me describió el tipo de chica que debía buscarme

menuda como ella, con la cabellera más larga y negra

Uñas cortas

Comprensiva con mis borracheras

Esa eres tú, le he dicho, más joven y menos bandida

Y le di un beso.

Y le he pintado esta florecita:

A la abuela más punk del mundo de su poeta rasta y amoroso.

 

 

YO NO QUIERO A UNA VIRGEN MARÍA

 

Yo no quiero a una Virgen María ni una Marie Curie

Yo quiero una mujer de carne y besos

No le pido que se acueste conmigo y la Beauvoir en la cama

Agatha Christie es suficiente

La Sagan, excelente

Yo no le pido que tenga la fortuna de Isabel de inglaterra

basta el chic de Lady Diana

que use con dignidad la minifalda

que no esté vacía su cartera

No quiero que protagonice dramas con Liv Ullman

en película sueca

Quiero que como la Deneuve tenga glamour

Y como María Schneider sepa hacer algo más que

sandwiches con la mantequilla

En fin no pido mucho

Ni siquiera pido la mujer más buena del mundo

no me pase lo que a quien queriendo acostarse con esa

terminó enredado con Sor Teresita de Calcuta

Yo quiero una mujer de carne y sexo

Una mujer de verdad y desnuda

Digo que no la quiero tirana

Ni Thatcher ni Bhutto ni Winnie Mandela

(Esta última se parece mucho a mi Mamá)

Tampoco la quiero filial y hermana

Prefiero a Mariela

una santa putana

que me hacía vivir y retozar

en una cama.

 

PALOMA PALOMITA

 

Palomita que te cagas sobre las estatuas de los héroes

Qué grácil eres

Les das su merecido a esos tipos y te vas volando hacia el cielo

Palomita negra

Palomita blanca

Te haces pupú sobre el prócer del sable de plata

Tampoco olvidas al de la lanza escarlata

Para que sepas qué naciones nos han dejado

Palomita negra

Palomita blanca

Qué osadía

Defecas sobre sus palacios blancos

Atormentas sus edificios ministeriales

y eres el terror de sus desfiles marciales

Paloma

Palomita

No hay más héroe que tú en las plazas

para los niños de trajes azules

los ancianos con bolsas de cotufas

y los turistas con cámaras fotográficas

Ave magnífica

Paloma

palomita.

 

LOS LINDOS CULITOS DE LAS BELLAS MUCHACHITAS

 

No queremos estudiar

Muchos libros embrutecen

Sólo queremos saber de los lindos culitos

de las bellas muchachitas

tener hermosas erecciones

no nos hablen de historia

nosotros somos la historia

ni nos interesa el producto territorial

y las lecciones de cívica nos dan náuseas

Queremos beber cerveza

Los niños del 1ero A queremos tomar cerveza

No queremos caramelos

ni ser responsables y maduros y podridos

hasta el tuétano

No queremos estudiar

Muchos libros enloquecen

y los ladrones no estudian

Ni los presidentes

Ni los abogados

Ni los curas

Ni los policías

Ni los maestros estudian

no queremos preservativos

tan sólo masturbarnos en la grama

Queremos jugar

nada de clases de geografía

Nosotros somos islas

mar por norte

mar por sur

mar por oriente

Y mar por poniente

basta de gramática

somos eztrellaz escritas con Z

Nos gusta cantar

y bailar

y correr alegres y subir las montañas

No queremos estudiar

Déjennos en paz

Cómanse ustedes su cochina gelatina

Nos gustan las comiquitas

El Zorro

La Mujer maravilla

Y los lindos culitos de las bellas muchachitas.

 

 

 

Valentina Osses (Chile 1982). Socióloga de la PUC, Doctoranda en Sociología de la UAH. Ha publicado  algunos ensayos de poesía chilena contemporánea y la plaquette Nimbo por Ediciones Inubicalistas (Valparaíso 2010).

Selección por Gladys Mendía de Nimbo

Un recuerdo no se pierde, viaja como categoría no bautizada

se reproduce en las cabezas, distorsionando historias precoces.

Se instala el verbo en los ojos hundidos,

vivir en la distorsión de las cosas:

El recuerdo es insolencia y humedad,

su rutina está sobrecargada.

-Este ensayo carcome las voces que se fugan dentro de las partículas de aire.

Cualquier figura adjunta es un acto obligatorio-.

 

 

 

Las mentiras que nos hicieron de niños se reproducen

para regalarnos imágenes fritas,

saturadas.

Grasa pura, costra vieja, cuajo;

apertura que indica el tejido de los puntos.

Una diferencia más entre origen y estructura,

una diferencia más entre grasa pura y costra vieja;

y la diferencia entre esas dos diferencias lanza una línea de fuego

que prende de vez en cuando para mi desesperación.

 

 

 

La oscilación quiebra el fenómeno de ruptura del aire,

los ritmos que la acompañan, destiñen los objetos,

Instantaneidad.

Hay estrellas que silban los códigos de la noche.

Un objeto nocturno reproduce de mala forma una sombra en ciernes,

este fenómeno señala que un objeto no desaparece,

se instala en un insterticio al estilo de una naturaleza muerta.

El entrecruce de sentidos se sostiene en los cuerpos grabados

por la potencia de la noche,

La noche seguirá como una astucia que alivia una textura de sentidos,

la noche tensiona a los objetos para así esclavizarnos,

en notas móviles, superficiales.

 

 

 

 

 

La voz se halla en un círculo condicionante; en una suma de dignidades ávidas,

por la cadena de producción del aire.

Intentos de romper la cadena.

Deserta la ventilación,

-un golpe de monedas asfixia el intercambio-.